Cuando llegaron a la habitación ella nada dijo, se tiró a la cama, lanzó lejos sus zapatos y así quedo dormida.
Marcos rió al verla, la arropó, le dio un beso en la frente y susurró "Duerme princesa".
Caminó hasta la ventana, entonces sonó el celular de Anne; Marcos corrió y lo tomó rápido para que no la despertara a ella. Escuchó, la persona que llamaba sonaba desesperada ni siquiera se detuvo a detallar la voz de quien contestó, habló apresuradamente y luego preguntó quien había tomado el teléfono.
Marcos rápido le explico, la otra persona fue indiferente a la historia, se limitó a decir: "Mejor así y no sufrirá allá sola, no la dejes venir.. Que disfrute su viaje, dale la noticia lo mas suave que puedas, pobre Anne *suspiró*, gracias.. Adiós" y colgó.
Él meditó un largo rato y decidió no despertarla, mañana otra historia sería, no le arruinaría aquel perfecto día.
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