lunes, 30 de marzo de 2015

Largas noches de filosofar.

En los matices de cada pequeño momento empiezo a apreciar como el amor podría ser nada más que sentir.

Quisiera ahora enumerar uno a uno los sentidos, dando por ejemplo los mas dulces recuerdos, que como melodías me acompañan de fondo en las largas noches de tanto filosofar.

Mi favorito, ver. Enumerar con mis ojos cada detalle precioso de la persona más grata y dulce del mundo, amar podría ser simplemente hacer mucho contacto visual y estar cómodo en el fondo de sus ojos, querer quedarse ahí una eternidad. También valen esos momentos en que ver se convierte en sonreír, en que ver se transforma en paz, armonía, serenidad y belleza. Ver sus pasos largos hasta la puerta de mi casa, me estremecen con la paz más inusual y nerviosa del mundo. Ver sus sonrisas detiene la luz de todo su alrededor para concentrarse en lo brillante de su semblante y la hermosura de esa mueca que aparece natural.

Placer del mundo, oír. Las voces pueden reconfortarte aún si las palabras son discordantes, aún si no saben que decir y te hacen reír, aún así, hay una melodiosa voz que te hace sentir sentada en un sofá sin menor preocupación, que te hace sentir en un hogar puro y único. Te puede hacer entender en un segundo cuan fácil se estremece el corazón cuando un ser querido suena simplemente decaído.

Uno personal, oler. Un olor atrae tantos recuerdos como una foto vieja, más un olor puede atraer situaciones distintas, miles de momentos conglomerados en un mismo segundo. Nada mas inocentemente lindo que quedarse en blanco en medio de un sitio lleno de personas y reconocer un olor, un aroma que te da comodidad, que quieres salir corriendo a buscar una vez lo percibes, que extrañamente te toma por sorpresa y te roba una sonrisa amena.

El gusto, sin mucho alarde. No sólo incluye que un beso no se parece en un "triz" a otro, podría ser una buena comida que significo un buen ambiente, que atrajo buenas palabras, que significó un día grandioso, que quedó para la historia. También se traduce a recordar la emoción de un beso robado, la pasión de un beso a escondidas y la dulzura de un beso de cariño.

"Curioso, esto es muy curioso...", hablo del tacto. Porque me encanta deslizar la yema de mis dedos en sus mejillas, en su cuello cosquilludo, delineando su nariz y sus cejas pobladas y perfectas. Es un placer sentir un abrazo, el toque de un beso, la firmeza de las manos entrelazadas, ese revuelo de decisión al tomarme la cintura... Son momentos que percibo mejor a ojos cerrados. Creo que el amor se define mejor con el tacto, con el más innato de los sentires. Con la placentera sensación que és sentirle cerca.

Pero no ignoro que el amor se conserva pensando, comprendiendo, mejorando y aceptando que muchas veces el oído ignora, el tacto confunde, la vista juega bromas y que mi nariz suele ser inútil❤
Es recordarle como fuerza en ese momento difícil, es pensarle cuando ves su banda, su canción, esa comida especial, el dulce favorito o su color preferido. Es recordar todas esas cosas también, es olvidarlas e intentar conseguir la información también.

Es luchar, es fomentar, es creer y sofocar lo incierto del egoísmo que a veces conlleva. Es, a fin de cuentas, amarte y dejarme amar.

sábado, 21 de marzo de 2015

Pequeña soldadita de plomo.

Estoy sumida en pensamientos pesados, como el mismo plomo, grises, ocupando espacio, malinterpretando el mundo. Crecer no suele ser sencillo, pero cambiar de etapas puede sumirnos en un auto abandono, por más fuerte que nadamos en éste sin fin de cosas nuevas, nos hayamos sin rumbo, ni podemos retornar de donde salimos, ¿Qué hacer?.

Ahora las decisiones sencillas son cuestiones de segundos y pueden traerte grandes problemas o grandes alivios, y son cosa enteramente tuya; estás parado en una red de opciones, y sólo decides a donde ir, es sencillo, más cuando te paralizas y sientes como te atrapa la red sintiendo que toda opción te deja al fondo sin mejoría, entonces te agotas.

Suena en mi mente, que no estoy sola y soy muy fuerte, que voy un paso adelante cuando otro se retrasa dos, que apenas comprendo como funcionan mis nuevas posibilidades puedo salir del fondo de la red y elegir a mi parecer lo correcto, y que estaré bien si me equivoco, así podré aprender más adelante.

Y aquí, como si tuviera fiebre y por compresas usara la música... me dejo llevar por el pensar, y entre enmarañados apuntes en mi cabeza, se que albergo paciencia y amor en mi corazón, y nadie puede negar que sale el detrás de la más terrible niebla.

viernes, 27 de febrero de 2015

Maravillas.

¡Oh, Cariño mío!, flor de mi jardín, ¿puedes tú decirme, qué sería de mi.. sin tí?

Tengo dos colitas separando mis cabellos, una sonrisa en los labios y un pretexto para musitar palabras de amor; tengo un té que jamás preparo, pero en mi mente sabe muy bien, una canción que mis dedos poco a poco van tocando pero que mi cabeza la reproduce a millón, te tengo, travieso, bromeando sin razón.

Ocurre que me cabe la felicidad en una cajita, pero que si la abro daría paz al mundo; ocurre que si me duermo temprano, me siento la más desafortunada del mundo; pasa que la luna hermosa me espera a que la vea, pero yo tengo muchas mas bellezas que ver.

Sucede que se me olvida decirte que estoy sana y salva en casa, porque estoy muy ocupada, acurracada en mi ropa usada que da ese leve olor a una tarde de muy buena compañía. Me pasa que te pienso mucho, pero para hablarte pienso poco, me pasa que los nervios no se me han ido en el tiempo ni un tanto menos, cambiaron, como yo, pero si fuera un cambio de oruga a mariposa, seguro vería a ésta escondida arrastrandose y comiendo hojitas.

Comentan que soy imprudente, un tanto impaciente, volátil y poco sutil, resulta que no se de que me perdí, iba a comentar algo bonito, seguro empece hablando de Peter Pan y se convierte de pronto en Godzilla; ¡vamos! piensa luego habla, luego escucha, luego piensa... bien, estaba pensando otra vez, ¿crucé la calle sin ver? Halan mi brazo, eh si, creo que ese auto no lo ví.

Poseo un caballero sin caballo, el futuro hombre del año, el más paciente de todas las criaturas que éstos ojos han detallado alguna vez; lo he visto preocupado, aconcojado; y aveces me siento tonta al pensar, que en ningún momento falta uno de mis mas recurrentes pensamientos, bajo cualquier sentimiento el inconsciente me susurra indiscreto: "Se ve tan hermoso", poseo un caballero realmente hermoso de ceño fruncido por mi actitud, pero que no tiene similitud con el mundo exterior, es único, precioso y tan amoroso.

Tengo toda la valentía de cuidar mis vestidos, mirar a los lados antes de cruzar, de recordar y ser cortés, de hablar menos y analizar el momento, de no juzgar y pensar discreta esas cosas feas que se suelen notar; tengo toda la valentía de hacerte sonreír cuando estés mal, de hacerte creer que el cielo turquesa y te llamé a las 6, pero también de retractarme de lo que no se.

Conozco unos ojos de un color muy hermoso, es como mezclar chocolate y café, con la unión de sentimientos bonitos, con un cielo lleno de esperanza como fondo y chispeado con proyectos para el futuro, enmarcado con mucha fe y promovido con mucho esfuerzo, como una obra de arte que apenas ves, te cambia la forma de ver el mundo, que te inspira a no perderte ahí para siempre, sino para ver al mundo con valentía y no perder de vista una moto en la autopista, que te hace encarar al mundo aún con las manos vacías y sin protección, que te hace sentir en casa en medio de una noche sin alegría.

Susurro que es el hombre de mi vida, pero mejor le digo que le amo, suena menos al mañana indescifrable, suena más a la tarde de hoy y a ese beso en la frente que me carga de emoción.

Tengo recuerdos para montar la mejor película de Romance que nunca viste, la que te pareció cursi y a la que le ganó una de terror; pero que estoy segura que a mi lado vería. Albergo recuerdos de cuando medio dormida en el taxi, sostenías con mucha dedicación mi cabeza, para que ningún movimiento se atreviera a despertarme; tengo garabatos más valiosos que todos los museos de París que hicieron mi novio y amante, siempre campantes.

Repito la firma más hermosa del mundo, que no puedo evitar pensar como tu la trazas para que quede más artística y menos un desperdicio de tinta en un formulario; repito en mi mente tus lecciones de vida, tus argumentos y tus salidas.

Tengo mis cabellos lisos enmarcando mi rostro, una sonrisa pícara y la vista fijada en tu ventana; el cuerpo escondido por si sales antes de que lo que yo pensé, y los brazos listos para el mejor abrazo del mundo, apareces y te 'asusto' sonriente.

¡Oh, Príncipe mío!, ¿has visto de cuantas maravillas me has proveído?

jueves, 12 de febrero de 2015

Mi parte del cuento.

Es difuso pensar que hace nada, unos cuantos meses atrás, llegaba de mis clases, con toda la monotonía y frialdad que podía contener mi cuerpo, tirando el teléfono en la cocina y ponerlo a cargar, responderte un par de mensajes, ver que en ese desierto virtual nadie más me escribía.

Creo que en momento en que en pleno debate de la materia que mas me animaba fue que me di cuenta que de verdad me estabas gustando mucho y estabas despertando en mi un mundo nuevo, las hojas de mi cuaderno estaban llenas de letras con perfecta caligrafía que deletreaban tu nombre. Cuando vi tu nombre plasmado y sonreí sin querer, se me revolvió el estomago y me quede pasmada en un silencio que apareció de pronto, en el fondo hablaban, un tonto intentaba responder una estupidez a una respuesta que yo me sabía perfectamente, pero algo opacaba esas ganas de alzar la mano y contestar, tenia mas cosas en mi mente, te tenía dando vueltas en mi cabeza.

No podía mentirme, pero muchas cosas rondaban también mi cabeza, quizá no eras ni remotamente el indicado, podías no tener corazón, no es que en ese momento yo fuera toda amor, pero cabía la oportunidad de que me lastimarás mas de lo que ya estaba, ¿se podía eso?

Miraba las baldosas del salón de baile, estaba envuelta en ti, me habías sacado de mi encierro de medio año, la verdad no entendía nada, estabas tan seguro y tan lindo en un suéter y tus bermudas, ya casi no las usas; no podía dudar mucho mirándote.

Querías besarme y hasta me pediste permiso, ¿te acuerdas?. Creo que una cosa que me dejaba perpleja de ti, era esa preciosa manía de tomar mi opinión antes de empezar cualquier cosa, jamás dije que no, pero me encantaba responderte insistente siempre un si.

Luego vivía pendiente de una nota de voz, ¿a que hora llegarás? ¿qué te pasó? ¿donde estás? ¡Me preocupo!
Llegabas de pronto, me explica as risueño y yo de preocupada pasaba a ser la princesa mas feliz y hueca del mundo, sin nada que me incomodara.

Cada noche, casi madrugada te despedias siempre diciendo algo lindo, corto, sincero pero tan real, aprendí a valorar palabras sencillas de grandes sentimientos.

En un principio me daba pena decir cualquier cosa, releía los mensajes, escuchaba mucho la música que te gustaba. Le agarré amor a tu disco favorito y hacia alarde de eso. No quería parecer tonta contigo, ni por un segundo.

Un buen día se me ocurrió darte regalos de chucherías, al final, no eran cursis, era un detalle y no era eterno, era para alegrarte el día o la semana, yo tenia algo en que concentrarme: ¿Qué le llevo esta vez? No puedo preguntar mucho, siempre debía ser sorpresa, y curiosamente casi nunca fue sorpresa. Otra cosa nueva, siempre necesitaba contarte todo, incluso dañar las sorpresas iba incluido en eso.

Con el tiempo descubriste cosas menos alegres que aquellas geniales cosas que teníamos en común, encontraste el mar de cuestiones erróneas, malas y absurdas en la que vivía, escondiéndolas por supuesto y tapando todo con mentiras sobre otras para poder sonreír sin mostrar penas.

Supuse que como siempre, ahí acababa la historia y tendría que volver a ser fría o a estar herida, no sabia como respondería si te ibas, nunca había sentido un cariño así, suponía que en el fondo no estaría mal, sino seria fuerte y te dejaría buscar una manera de ser feliz lejos de mis complicaciones.

Suspiraste cada vez, me perdonaste cada vez, sonreiste de nuevo y me amaste como nunca, suponiendo que por una vez Dios se apiadaba de mi existencia y alguien tenia paciencia conmigo...
Pero era mas que paciencia, era aceptación y por sobre todo, amor.

Tumbé pilares y destruir muros, redecoré fachadas y destruí miedos y marañas. Me sentía desnuda en tu presencia, sabias todo de mi, conocías cada cosa que me importaba, que había echo, que había estado bien, que había estado mal ¿y que hacías al respecto?. Abrazarme y mantenerme junto a ti.

Me hiciste alzar la cabeza y sonreír, me decías que era una mujer maravillosa; me hiciste maravillosa, me sacaste de todo aquello que me impedía ser feliz.

Y tú, lucías tan despreocupado en tus bermudas y esa sonrisa de que te resbalaba la opinión del mundo, por dentro había miles de cosas mas interesantes que me encantó descubrir, proteger y por supuesto, amar.

Ahora, cada vez que te veo, luces mayor, maduro, todo un caballero hecho y derecho; otras veces una pereza entre una sabana haciendo quejidos, o abrazandome fuerte para que no moleste tanto y duerma tranquilamente, pero de igual manera esta historia es mi versión de lo es todas nuestras experiencias, nuestros días grises y de colores, nuestro bellísimo año juntos.

Pude errar mucho, pero una decisión puede arreglar todo de un brochazo, la mía fue... confiar en ti.

lunes, 19 de enero de 2015


"Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de ayer".
- Hipólito.

Entonces me dijiste que aquella melodía te sonaba triste, más en lo profundo de mi corazón yo la siento como el más hermoso grito de mis sentimientos hacía nosotros, hacía todo lo que siento en éste precioso y preciso instante.

Comienza sonando suave, ¿cómo más inicia un corazón roto a amar?, pero levemente se va acelerando y llega al punto en que no puede detener con las manos al universo entero que se alberga ahora en su pecho.

Se mezclan mis recuerdos, y veo, veo tardes soleadas y tristezas del pasado, te veo claramente sonriendo, bailando, riendo; es como si la melodía albergara un baúl de memorias.

Luego se hace una pausa dulce, ese cariño inmenso que de pronto nació en ti hacia mi, y yo sólo era oídos para tus palabras.

Con el tiempo, todo sigue, se va tornando más denso, peligroso y feliz, pero todo cuesta, es difícil atravesar largas tormentas de arenas, pero nos veo, juntos al final de cada una como si nada pudiera ser más fuerte. Reconozco ese brillo cuando te emociones y lo recuerdo cada noche como algo insesante e irrepetible al mismo tiempo, con una mezcla de emociones que se van duales, entre la pasión más loca y el amor más dulce.

Quizá no sea fácil de entender, pero me dejo llevar entre sentimientos y ese bello vals... entonces duermo y todos tus gestos y tu amor incondicional queda grabado para siempre y yo, despertando por la mañana me preparo para otro de esos días cargados de emociones, que se sienten como una increíble travesía, me hace sentir viva.

Esa sensación que me da cada vez que te veo, el cómo podría simplemente enamorarme de tus pestañas una vez más, podría reposar en tu pecho muchas otras veces y sentir como tu latido se tranquiliza y conforme el mio también. Todo un mar de cosas simplemente hermosas y eso es lo que se esconde en mi mente cuando paso las horas oyendo el mismo vals.

martes, 16 de diciembre de 2014

Contigo, así el mundo se desboronara ante mis ojos sin poderlo detener y el cielo se tornara oscuro para siempre, estaría bien, y es por algo que de ti siempre voy a recordar, pasó hace tiempo, pero es lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en ti.

Cuando me invitaste a a la academia, y estaba muy intimidada, me acuerdo que bailaste y brotó de ti, como si hubiese estado contenida, una sonrisa espectacularmente hermosa, la verdad quedé más que prendada a ti, y cada vez que te veo sonreír, me enamora un poco más. ¿Te ha sonado ésto un poco superficial?, espero que no, lo digo porque en esa sonrisa se te nota la sencillez, la soltura, tu amabilidad, esa incomparable gracia que tienes para hacer parecer todo simple; como si sonreír así de lindo fuera cuestión de hacerlo y ya está.

Ahora, cambiando de tema, me emocionan mucho los cumpleaños y los aniversarios porque puedes mirar atrás y decir, ¡oh, mira cuanto cambia en un año! y quería felicitarte a mi manera, sin decir lo de siempre.
Quiero recordarte cómo eres bondadoso sin límite, la verdad me enternece el corazón la preocupación que puedes tomar por un ser querido; tienes miedos, mi amor, y creo que se resumen en ver lastimado a alguien a quién aprecias ver feliz.

Me alegra mucho tu forma de ser, me hace un poquito más abierta al mundo, aunque mas recatada en muchas formas. Te gusta la formalidad, aunque no lo parezca, y eres muy gracioso cuando te apegas a todas las reglas y de pronto rompes unas mil. Eres muy sencillo en la manera de actuar, y transparente, dejas ver aquello que ofreces al mundo sin ninguna pena, siempre que sea lo correcto.
Aunque me consta lo complejo que puedes resultar cuando tienes en frente un gato encerrado, una de esas marañas de mentiras en que algunos nos solíamos enredar.

Si tuviera que describir el sentimiento que me nace al escribirte esto, es amor en su forma más simple, ¡Aprecio!, y es que antes de gustarme, aprendí a apreciarte, con cada uno de tus detalles y tropiezos, y a ver como joyas tus más incómodos secretos. Y si te tuviera enfrente otra vez, tomándome la mano y sonriendo antes de bailar, te hubiese elegido, y en cualquier otra situación; por que fue tu iniciativa penosa lo que me intrigo tanto de ti y me hizo querer conocerte, como quién se enamora de un bosque y no quiere pararlo de recorrer.

El amor que siempre tratas de expresarme me ha hecho llorar muchas veces de felicidad, apenas conocía yo eso, y quizá no sea lo más conveniente llorar cuando estás contento, pero cuando pronuncias un Te amo o me besas discreto, siento la sinceridad de tu amor en ese acto y es tan puro y bello, que...¿que podría decir yo al respecto?
Lo único que se me ocurre es Maravilloso, todo lo que siento contigo es simplemente eso.

No te puedo negar, que a veces mis indolencias de apresurada me hacen acometer en contra tuya y reclamarte hasta por la cosa más insignificante, no siempre mido el peso de mis palabras, ni lo brusco de mi andar, pero mi último pensamiento antes de irme a soñar, eres tú, sonriendome, tómandome de la mano y llevándome siempre contigo.

A donde hayas de ir, cuenta conmigo, aún cansada, aún si no es de mariposas y flores el camino, espero que éste sea uno de esos cumpleaños que recuerdes con cariño.


Mis más tiernas palabras y mis mejores eternos deseos para ti,
 Feliz Cumpleaños -----, mi amor.

Te ama,
tu linda novia,
tu princesa terca, 
tu compañera fiel.

martes, 2 de diciembre de 2014

Primavera.

Ensueño mágico de la noche oscura, la cálida brisa ronda del atardecer, la niebla lejos por las colinas susurra y la misma luna le sonríe a los prados y malhumorados.

En un lecho de rosas el reposo, sin espinas ni cortadas, magnífica velada de pequeñas proporciones, movimiento lento del sentimiento mas puro.

El paisaje acaricia las narices y distrae la vista, un ambiente colmado de colores silvestres, perfectos en su sana imperfección.

Con los pensamientos alineados en paz, con la certitumbre de un 'quizá' y el consuelo de una ilusión rota se enredan los cabellos al compás de tantas contradicciones.

Sueñan los viajeros con tanta belleza por ver, ignorando lo que la estancia les da para reverdecer. En la mañana amarilla y traviesa, recorren los caminos cuales presas.

Estelas de estrellas opacas inundan los quehaceres de quien reía un día y en la amargura se consume, con la ventana abierta rebosante de fragancia de flor recién tocada con amor.

Y suele esconder, tanto el mundo por ver,  que desde un primer día ha de ser mi intriga, ¿cómo florece tu primavera? ¿cómo floreces conmigo en ella?