jueves, 21 de febrero de 2013

¿Y tú? ¿Cara o cruz?.

"¡Que se ha ido! ¿No entiendes?                                 "¿Que te lo diga de nuevo? 
 Que no me ha quedado nada".                                          ¡Pero si es muy simple!
Que me he ido,
que no me ha quedado nada."

"¡¿Una razón?!                                                                        "¡¿Un por qué?!
¡Ya quisiera saber yo!"                                                   ¡Todos saben por qué!"

" Es demasiado para mi,                                                     " Soy poco para ella,
eso es lo que sé".                                                                       lo sabes bien".

" Me rindo".                                                                              " Esto ya fue"

" Le amo, pero está mejor sin mi.
Dejemos así, será feliz".

Ellos, como el lado de una moneda que siendo cruz no entienden lo que es ser cara,
lo han perdido todo por no dar vuelta para ver el reverso de la página.

jueves, 3 de enero de 2013

Un segundo intuyendo todo esto, dos palabras de todo un texto.

De pronto un escalofrío comienza un enero gélido, ártico; las ideas llueven a cántaros, sólo queda pensar. La piel se me pone de gallina con mi propio tacto, entonces comienzo a temblar, muerdo una de mis uñas pero nunca habiéndolo hecho repudio mi impulso casi de inmediato, adopto un gesto preocupado y me sumo totalmente en recuerdos y sentimientos, me adentro y hundo precipitadamente hasta que un portazo me trae a tierra.
Leo, como por inercia, a media página me encuentro con qué leí sin saber que diablos decía, comienzo de nuevo, no tiene sentido, no diferencio si el personaje se cae por una escalinata o unta un pan con nata; el nerviosismo me torna tensa cuando algo va explotando sin escrúpulos dentro.
Noto la razón al segundo, una sonrisa cómplice a mi pensamiento se esconde tras mis manos, entonces... Escribo como si la brisa misma privada en mi ventana me dijera que escribir, como si supiera cada palabra para expresar en el momento lo que estaba sintiendo, mis dedos se quejan con pequeños dolores la rapidez de mi escritura que es cada vez más melosa, desesperada y, por supuesto, totalmente dramática.

Me he enzarzado a ti, me he hecho dependiente de la independencia, pero he decidido ir bajo tu protección atenta, como si no necesitara nada más que lo que siento sea correspondido para que mi existencia disipe la niebla de injusticia de esta tierra; se me ha vuelto necesario mostrarte cada rincón de mi corazón, donde al parecer cada vez te extiendes más sin ninguna razón.
Alguien pregunta, susurran tu nombre, se nubla mi mente mientras pasa por ella una honda huella, un sentimiento creciendo lentamente, un perfume en mi piel que espero perdure, un suspiro eterno de una canción de cuna, un segundo intuyendo todo esto y un mosaico de sueños ahora posibles.

Con la sonrisa aún dibujada, la mente ya despejada y el pecho respirando de nuevo con frecuencia normal, te puedo resumir todo lo demás con dos palabras prostituidas por la sociedad que la usan sin temor a la fuerza que impone, más, dejando de lado su complicación; diría que en un "Te amo" se resume la cuestión.

martes, 18 de diciembre de 2012

Es inútil, no la notarás.

 Hay una chica tirada boca arriba en el corredor, no da signos de vida, menos de amor; se mueve sigilosa aunque esté sola, tristeza en el sentimiento de que nadie le añora.
 Va dando pasos como saltitos, la hace sentirse más alta, más fuerte, más falsa y tenue. Se detiene ante el espejo junto a la puerta, se asoma levemente, acerca su cuerpo a la pared y se desliza su espalda por ella hasta acurrucarse en el suelo, sus ojos muestran una mirada perdida, se levanta conforme la fuerza le alcanza; va acercando su rostro al espejo, mira fijo a sus ojos, hace una mueca falsa que se le puede llamar sonrisa, pero... el dolor sigue en sus pupilas, ella sigue absorta mirando sus ojos...
- ¿Nadie nota ese dolor?, ¿Nadie ha de ver la profundidad de una alma que grita "Demuéstrame amor"? - dice para sí misma mientras se derrumba, quizá ni ella puede ver aquello.
Sigue con la idea mientras vuelve al corredor, busca otro espejo con mayor iluminación, misma cuestión, ojos vacíos, la vence el dolor; pone en el reproductor la canción detestable que la entiende, no cesa el dolor, la presión colma sus sentidos.
 Ella pasa la mano por sus cabellos, hasta que al alejar el brazo no queda ni una hebra entre sus dedos, mira su mano que luego lleva a su pecho, como intentado atrapar su corazón, o el dolor, pero buscando arrancárselo, cualquiera de los dos; se abraza a si misma, cierra con pesadez sus párpados, mira al techo y susurra algo a la nada y un esbozo de sonrisa se traza brevemente en sus labios, con un suspiro enorme llena su pecho y da pasos firmes contra el suelo.
 Cambia sus ropas, alegre marcha a la puerta, ve sus ojos en el reflejo del espejo, ¡apenas lo entiende!, se marcha con el corazón latiendo acelerado, los gritos ahogados se tornan mariposas y ella se va como de rosa en rosa.

 Detiene su marcha, saca un trozo de papel y un lápiz de su chaqueta para escribir fugaz las siguientes letras:

" Es inútil, jamás notará la tristeza que se disipa una vez él ha de llegar ".

jueves, 29 de noviembre de 2012

Verde esplendor.

Mas que la luna, lo hermoso, fuera de lo asombroso; encontré un paraíso, sin parecerse un carrizo a lo que imaginé, fue mejor desde que apareció cruzando la esquina de un corredor.
Traza conmigo un sendero colorido, cuéntame si sueñas como yo contigo, hagamos de hoy la ilusión de mañana, que será el pan de nuestra morada.
Mira mis sueños, están malheridos, mi pasado y el tuyo son tan parecidos, propongo que el futuro sea compartido.
Ahora veo el cielo que está sobre mi, alzar la mirada, poder ser feliz; miles de horas esperándote que no son martirio de este corazón, mis mariposas se alborotan con sólo imaginar verte llegar, cuando llegas mi alma en paz está.
Conforme tu pedido me libro de miedos, dejo mi imaginación ir, ya la veo volar lejos.
Se disipó la niebla y ha salido el sol a regalarme su esplendor, verdes ojos de resplandor.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Entre el pandemonio, una mariposa.

Callaré lo que mi mirada explica, no puedo ilustrar lo que ella implica, corta se me ha quedado el habla, no puedo teclear tan rápido el vuelo de ésta mariposa que entre las notas de un teclado se me ha escapado, ahora la siento, ahora ella es libre, con todo el amor que en ella simbolicé ha volado más lejos de lo que pensé.

Jugueteando con mis pensamientos, estoy en blanco y es complicado ver todo lo que ha pasado, tan acostumbrados al mal que el bien nos ciega, nos empaña la visión y nos tortura la pena de creer que apenas al girar se desvanecerá, pero en aquel pandemonio leve y fugaz, alzo el vuelo esa grácil mariposa, en un momento dorado, inesperado, simple felicidad, y todo se resume a tu mirar.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Sátira de un esbozo imaginario.

Me imaginé la escena...
-.Tu recorriendo todo el bulevar con gritos y alardes haciéndome quedar mal tanto fuera posible a tu alcance, haciendo levantar mis muros pintados de azul, intentando esconderme, acorralarme a amarte por la decepción tuya de hacer que me marchara y haberme perdido, buscando realmente, mi estancia por siempre, y tu intransigente a aceptar tiras flechas a matar.
Pasa un rato  y en el silencio mi imaginación da una vuelta a la situación.
-.Mi luz, inunda los muros entre azul y gris que caen, y yo, camino y en el iris de unos ojos de ese, mi color favorito, vi como se perdía mi resignación a tu recuerdo, ya las canciones que escuchaba en tu nombre, ahora son melodías sin historias para contar...

Todo da vueltas, lo imaginado ahoga y casi empiezo a hablarte sobre él, otra vez, pero me dices preciosa, río imaginándome como una perla, pues solo ellas son preciosas, tan estimadas y valoradas, me hace gracia el absurdo razonamiento y cuando caigo en cuenta ya mi imaginación no está despierta, se ha dormido soñando una perfecta cena en Paris, lejos, muy lejos de aquí, y concluyo en que tropecé para terminar en el Camino a la Felicidad.

sábado, 13 de octubre de 2012

Ni es quizá ni es tal vez.

Es una típica noche de sábado frente al ordenador, mientras miro por el retrovisor todo aquello que se desvaneció, como el viento en un momento haciéndose lento y desapareciendo en cualquier momento sin fijar una ocasión.

Recuerdo la despedida, me mandaste directamente a vivir mi vida, y créeme traté, pero sólo logro recordar todo una y otra vez, haciendo una película en mi mente escuchando canciones que en vez de ahogar emociones, al contrario las revive y solo logran que suspire.

Te vengo a contar una historia que quizá jamás leas, estoy viviendo dando vueltas por el comedor y tirándome cansada de nada en mi habitación; he salido por allí sintiendo el aire tan frío y hostil, ya no estás aquí. Simplemente debería, como tú lo hiciste, dejarte ir... Más la cuestión es que es simple el problema y trillada la solución, pero si no quiero quedo en la misma situación.

Estoy sentada en la intersección tomando el sol, caminando algunos metros en cada dirección, volviendo al punto de inicio como un suplicio, luego de algunas vueltas en el mismo lugar duermo con la esperanza demás y por si preguntas ¿Y bien?, responderé que nada cambia, pues bien a la mañana siguiente empieza otra vez.

Aunque últimamente tanto pase por mi mente, no tengo un plan más que seguir con lo estipulado y dejar de lado tus "quizá", sin olvidarte tonta obra de arte, no intentaré encontrarte en cambio procuraré buscarme.

Ni es quizá ni es tal vez, te dejo la decisión a ti  por esta vez.